Seguramente nunca asistiré a una representación de las obras que te dieron la grandísima fama que tienes.
Lo siento , y no lo siento.
De lo poco que he podido saber desde el lugar apartado en el que vivo, es que hay mucha gente en ellas y todos se divierten y te admiran.
Pero lo que yo quiero comprender es lo que dices y por qué.
Como con casi todo el mundo que trato, por cierto.
Quiero lo mismo de todos.
En tu caso, me subyuga, me fascina, tu voz, pero no puedo comprenderte.
No estoy segura de comprenderte.
A veces, me parece que me desprecias por esto.
jueves, 3 de enero de 2008
gertrudis,la madre falsa de mi padre
Creo que cruzaba los montes en solitario y que hablaba sin miedo con los salteadores de caminos.
Pero probablemente llevaría una escolta.
Su aspecto me es desconocido. Será siempre desconocido. Prefiero pensar que era bien parecida, de una forma un poco anticuada y que se vestía con descuido pero con buen gusto.
Creo que cabalgaba bien, no extraordinariamente bien, lo necesario para recorrer bajo la lluvia y por la noche caminos encharcados , enlodados realmente, y, al cabalgar, no sentir sino más seguridad.
Pero probablemente llevaría una escolta.
Su aspecto me es desconocido. Será siempre desconocido. Prefiero pensar que era bien parecida, de una forma un poco anticuada y que se vestía con descuido pero con buen gusto.
Creo que cabalgaba bien, no extraordinariamente bien, lo necesario para recorrer bajo la lluvia y por la noche caminos encharcados , enlodados realmente, y, al cabalgar, no sentir sino más seguridad.
w
Hay demasiadas cosas pendientes.
No es posible, de inmediato, tomar decisiones sobre la escritura.
Y , mucho menos , ponerle un título a lo que estás pensando:
Cuando atravieso la mancha gris, que es la carretera pequeña que separa mi casa de las más proximas, cuando una y otra vez la recorro cansadamente, con una y otra luz... entonces , pienso, casi siempre, en tu voz...
Pienso en tu voz desde que la oí por primera vez.
No es posible, de inmediato, tomar decisiones sobre la escritura.
Y , mucho menos , ponerle un título a lo que estás pensando:
Cuando atravieso la mancha gris, que es la carretera pequeña que separa mi casa de las más proximas, cuando una y otra vez la recorro cansadamente, con una y otra luz... entonces , pienso, casi siempre, en tu voz...
Pienso en tu voz desde que la oí por primera vez.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)